
¿Cree al país tan fieramente conservador como para haber impedido el abordaje público del tema?
-¿Pero quién le hace caso a tal mandato? Los políticos de ambos bandos desean fervientemente contar con los votos de la comunidad homosexual, lesbiana, bisexual y transgénero pero no se atreven, ni de lejos, a mencionar su problemática en público.
-Eso es cierto porque el problema de la cultura política venezolana es que ha excluído ciertos temas polémicos del debate público, lo cual ha impedido una discusión asertiva de ellos y se usan sólo coyunturalmente en temporada electoral para atacar al contrincante político.
-El Comando Carabobo del presidente Chávez ha incluido algunas menciones sobre la participación de la comunidad Lesbiana, Gay, Bisexual y Transgénero (Lgbti) en la construcción de la sociedad socialista. De hecho, varias leyes vigentes los protegen de toda discriminación: la ley del Poder Popular, la nueva Ley Orgánica del Trabajo, la ley sobre arrendamiento de viviendas y la ley del sistema bancario. Inicialmente, en los lineamientos de la MUD apareció reflejada una voluntad política de iniciar el debate público. El comando de Capriles nombró a Tamara Adrián, reconocida activista lesbiana, como Coordinadora Nacional de los grupos vulnerables que incluyen, entre otros, a los colectivos Lgbti.
-Usted parece favorecer una discusión pública sobre la discriminación legal que padecen las personas homosexuales. Pero es común oir decir a los venezolanos que el problema de la homosexualidad es un asunto privado. ¿Por qué debe debatirse públicamente?
-Porque no es un problema privado sino político y ético. Me explico: se producen discriminaciones que generan efectos nocivos a una parte de la población y la hacen vulnerable, no sólo ante la violencia, sino también ante la posibilidad cierta de perder su salud, su integridad física, moral, psicológica y hasta su propia vida. En este sentido, todos los mecanismos internacionales de derechos humanos han urgido a los Estados a tomar medidas dirigidas al respeto de la dignidad humana del colectivo Lgbti.
-Entonces ¿Qué es lo que frena la voluntad política para declarar en la Constitución la prohibición de la discriminación por orientación sexual?
-Los políticos no lo hacen por ignorancia y por miedo. Además, no es en la Constitución donde hay que incluir la protección a las personas homosexuales, es en las leyes ordinarias, comenzando, por ejemplo, con la ley orgánica del registro civil para permitir la protección efectiva de los derechos de las parejas del mismo sexo.
-Tanto como cualquier otro grupo social. Los homosexuales, históricamente, se han expresado preferentemente a través de la abstención porque nunca, hasta hoy, han escuchado una oferta política que los incluya.
-¿El candidato que apoye públicamente la concesión de derechos a los homosexuales perderá?
-Eso se verá.
- Lo primero que José Ramón Merentes Correa destaca sobre sí mismo es su experiencia de 22 años como facilitador en temas de derechos humanos de las mujeres, diversidad sexual, comunicación y negociación asertiva, diagnóstico y desarrollo comunitario, entre otros.
- También se presenta como el coordinador de Unión Afirmativa, la única Organización No Gubernamental de minorías sexuales que -acota - ha conseguido una decisión del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) sobre derechos de este grupo social.
- Es politólogo, egresado en 1994 de la Universidad de los Andes, con especialización en Derecho de las Mujeres, de la Universidad de Lund (Suecia, 1995). Actualmente cursa la especialización en Relaciones Internacionales de la Universidad Central de Venezuela.
- Su labor docente la ha desarrollado como profesor del Instituto Universitario de Profesiones Gerenciales, la Universidad Metropolitana y la Unefa; y como facilitador del programa “Derechos Humanos para funcionarios policiales”.
Porcentaje decisivo
José Ramón Merentes trata de acercarse lo más que puede a un número de homosexuales, lesbianas, bisexuales y transgéneros en Venezuela, y prefiere adherirse al cálculo hecho por el Centro de Investigaciones Psiquiátricas, Psicológicas y Sexológicas de Venezuela (Cippsv) que estima la cifra en 3 millones.
Fíjate que nosotros, en 2005, hicimos un levantamiento electrónico, a través del blog de Unión Afirmativa, para determinar cuantas parejas estaban interesadas en la protección legal de sus derechos y registramos alrededor de 25 mil parejas de hecho del mismo sexo”.
Puesto en el caso de proyectar cuan decisivos pueden ser los homosexuales para el 7 de octubre, día de las elecciones, afirmó que “actualmente, un 3% del padrón electoral ( alrededor de 570 mil electores) puede ser homosexual, lesbiana, bisexual o transgénero”.

